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Llega el fin de semana…

Llega el fin de semana…

Mañana iremos a la playa; pero hoy, es el cumpleaños de Celia y tenemos que estar en su casa a las cinco de la tarde.

Así amaneció diciendo mi madre aquel sábado, ¡qué fastidio!

Debo confesar: nunca me gustaron los cumpleaños, los encontraba aburridos, chiquillos corriendo de un lado a otro y la piñata, ¡qué horror! Es un atropello, siempre me sentí mayor que la edad que en realidad tenía.

Pensé: algo tengo que hacer para no asistir al cumpleaños de Celia, me cae mal, tan arrogante, creyéndose el centro del universo y yo, una simple niña de nueve años (hablo de los años sesenta, no los de ahora), me daba cuenta de lo hipócrita que era, con aquel aire de superioridad, o será que los niños son más sensibles a las emociones, debe ser por eso el refrán… cuando un niño te dice feo, ponle el cuño, eres feo, ¡Ah! Pero si aún siendo feo, él te sonríe es porque eres la más bellas de las personas y le robaste el corazón.

Desde las cuatro y media ya mi madre me tenía con el vestido bordado con hilo carmelita y beige, con unas enormes flores en cenefas, nada más y nada menos que el amarillo, jamás me gustó ese color, yo quería ponerme el azul con vuelos porque me sentía como si tuviera las alas de una mariposa, pero no:

—Te pones el amarillo y punto–. palabras de mi madre.

Me vestí y confieso, me sentí tan humillada con aquel capricho de ella, bendita sea la inocencia, en aquel entonces no conocía bien el significado de esa palabra, a medida que pasaron los años lo fui conociendo; pero, en aquel entonces las órdenes se cumplían, no como ahora que se ponen y hacen lo que les da la real gana y cuidado con hablar porque te desafían, ¡Jesús! Cómo ha cambiado el mundo.

Llegó la hora de salir para el dichoso cumpleaños y yo, solo escuchaba mi nombre, en boca de mi madre, hasta me oculté debajo de la cama, mi escondite favorito; pero como ella lo sabía, allí fue a encontrarme.

Bajo protesta me llevaron, era cerca de la casa, así que en pocos minutos estábamos en el «dichoso lugar», por suerte para mí, fuimos de los primeros en llegar y pude sentarme tranquila a esperar, ¡si hubieran visto mi cara! Hoy me doy cuenta que es verdad lo que me decían… eres tremenda pesada.

Ese día, no sé si fue complot de mi madre con la madre de Celia, me dieron una atención especial, en la rifa me gané un libro para colorear, una caja de colores y una muñeca tan pequeñita que en mi imaginación debía ser la novia de Meñique, uno de mis personajes favoritos, lo adoraba tan pequeñito e inteligente, quería, cuando fuera grande, ser como él.

En la piñata no hubo manera de que me convencieran para sujetar el hilo, pero alcance algunos caramelos que caían fuera del tumulto, luego la madre de Celia me regaló más, ¡que alegría sentí.

Hoy, después de haber vivido tanto tanto, recuerdo aquel contrariado día y quisiera montarme en una máquina del tiempo, retornar a aquel día que estuve tan enojada, ponerme el vestido amarillo, llevarle el regalo a Celia y sobre todo, y lo más importante, abrazar y besar a mi madre una y otra vez antes de irme a dormir, pedirle perdón por haber sido tan malcriada y decirle bien bajito, mami, ¡estoy ansiosa porque amanezca!

Sábado, 15 de octubre del 2022.

Bertha Caridad.

Publicado por berthacaridad

¡Hola...! Ante todo quiero agradecer a mis hijos por la ayuda que me han dado para crear este blog personal, a mi Padre Celestial y mi Ángel de la Guarda, que me susurró al oído... créate un blog y aquí estoy lista para ver lo esta nueva faceta de mi vida me tiene deparado. Mi nombre es Bertha Caridad, soy una abuela ama de casa, quizás un poco ambiciosa y soñadora... que quiere aprender a estas alturas de la vida y porqué no enseñar lo que mi carrera, La Familia, La Vida me ha enseñado en todos estos años, ya di el primer paso, el que siempre me ha frenado y ahora quise vencer, el miedo, quiero hacer cosas nuevas, quiero probarme a mi misma, me gusta escribir y quiero jugar a través de este blog a... que soy escritora...iré, como en un juego, venciendo niveles y más niveles. -¿Por qué...? Así de repente, se nos acaba la alegría. - Es que somos presa del miedo, que destruye nuestras vidas.

3 comentarios sobre “Llega el fin de semana…

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