Lentos son los latidos.

Lentos son los latidos…

Mi corazón muy lento late en la noche junto a mi calma y a mi luna en cuarto menguante, viajando hacia el universo, refugiadas entre los besos que se esconden en el alma.

Es mi viaje libre de equipaje, recorro mi pasado, infancia, juventud, amores que existieron, en ti, en mí, en los dos, oscuros silencios guardados en el corazón.

Contemplo el paisaje del amor, el mar y el más allá, veo las olas enfurecidas, luego se mecen con la suave brisa, se aman, se hablan bajito, con serenidad, hasta, ¡la próxima tempestad!

El mar cuenta historias al compás del viento, los retorcidos caminos, recuerdos, las añoranzas señalan un nuevo destino, izo las velas, les doy sentido, viajo hacia mi interior, ¡bendito sea el amor!

Jamás dejaré de soñar, de imaginar, las estrellas iluminan cada paso que doy, mientras escucho junto a mi luna en cuarto menguante, ¡los lentos latidos de mi corazón!

Sábado, 31 de julio del 2021.

Fotografía tomada de internet.

Más allá…

Más allá, donde termina la tierra y comienza el cielo, ¿habrán infinitos momentos? Tal vez no haya secretos y la vida solo sea cantar hasta que la tristeza se diluya en los recuerdos, así reflejaremos alegrías, ¡hondos y verdaderos sentimientos!

Sábado, 24 de julio del 2021.

Fotografía tomada de internet.

No recuerdo si lo leí…

No recuerdo si lo leí, o tal vez me lo dijeron, solo sé que lo aprendí: no existe nada mejor que un día tras de otro, la experiencia tiene tanto valor, tanto, quizás… más que grandes conocimientos.

Solo sé que aprendí muy bien la lección, en algún lugar me lo dijeron: respeta niña, ama y sé feliz, no existe nada mejor que disfrutar cada momento y déjalo transcurrir a él, el tiempo, ya verás, ¡tiempo al tiempo!

Jueves, 22 de julio del 2021.

Fotografía tomada de internet.

Perdón, me equivoqué…

Perdón, me equivoqué…

Me equivoqué al decir que sentía un vacío inmenso en el alma, ¡no! No es vacío, ofrezco mil disculpas por mi error.

Mi alma se ha perdido en un raro camino azul, ni sé cómo he llegado hasta aquí. Debo continuar, a pesar de no saber hacia dónde me llevará, alzo la mirada buscando el cielo, mas no lo encuentro, estoy rodeada de extraños y gigantescos árboles, sus ramas retorcidas se enredan entre sí, siento miedo señor, ten piedad de mí, como siempre, ¡nada entiendo!

Perdón porque me equivoqué, me duele tanto tanto el alma, pero no, no es por vacío, mi alma está repleta, es una mezcla de amor y tristeza, ¡sentimientos!

Fotografía tomada de internet.

Martes, 20 de julio del 2021.

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